PAVIMENTOS SLURRY
Durante los últimos años hemos experimentado una notable mejora en
nuestras condiciones de vida que se han trasmitido a la calidad de
nuestras carreteras, vehículos y viviendas. Vivimos en un país
cambiante que quiere seguir mejorando. Ésta voluntad se refleja
incluso en la tipología de los nuevos garajes y aparcamientos donde
con mayor frecuencia se ven nuevas soluciones revolucionarias para
gestionar el aparcamiento, optimizar los espacios e incluso en
aspectos tales como los acabados de pintura y pavimentos.
Los célebres aparcamientos oscuros y lúgubres que tantos años hemos
visto en toda nuestra geografía, lugares públicos que trasmitían
incluso cierta inseguridad comienzan a ser renovados con nuevas
técnicas que los convierten en entornos “amables” más claros que
invitan incluso a ser utilizados con más frecuencia. No se trata de
vivir en ellos, pero sin duda un aspecto más luminoso y limpio
predispone al potencial usuario a contar con éste servicio con más
frecuencia y sin duda son más acordes con la situación económica que
vivimos.

Hasta hace muy pocos años hemos tenido un número muy limitado de
soluciones para revestir los pavimentos de los garajes:
Sistemas de slurry: productos base bituminosa en frío, extendidos
en espesores en torno a los cuatro o seis milímetros sobre bien
asfalto o bien hormigón basto. Tiene la propiedad de guardar cierta
elasticidad que oculta momentáneamente las frecuentes grietas que
aparecen en los forjados de los aparcamientos pero con el paso del
tiempo se va perdiendo hasta que finalmente cristaliza y se cuartea
además de desaparecer literalmente en las zonas de más fricción,
como son los giros más transitados, entradas y salidas etc, pero no
nos engañemos; como todo en la vida nada es eterno y cualquier
propietario debe saber que hay lugares determinados que requerirán
de mayor atención que son los ya indicados y necesitarán de
mantenimiento determinado, pero si es cierto que con éste material
no tardan en aparecer éstos problemas.
Hoy en día los slurrys han
evolucionado, y lo que hasta hace muy poco había sido tan solo en
negro poco a poco van aumentando la gama de colores, si bien éstos
no dejan de ser colores apagados que no dan nunca un cambio de
luminosidad; la base del producto absorbe la luz en un 99%. En lo
que respecta al mantenimiento y limpieza no se ha mejorado gran
cosa, siendo éste su tendón de Aquiles, ya que cualquier barrido,
aspirado o fregado no marca ninguna diferencia y la cantidad de
polvo en suspensión es grande manchando paredes y techos con el paso
de los años. El comportamiento a fuego no es bueno por su potencial
combustibilidad.

Sistemas de hormigón pulido: sin duda estamos ante la solución
líder en el mundo de los garajes y aparcamientos por su dureza y
resistencia. Lamentablemente su ámbito de aplicación por lo general
se reduce al mundo de la obra nueva donde no tenemos duda de su
buena acogida entre los promotores y usuarios. Es limpio, resistente
y tiene un buen mantenimiento puesto que no se estropea. Por el
contrario tiene la desventaja de que no es verdaderamente contínuo
dado que hay necesidad de hacer muchos cortes, y además no ofrece
mucho más que tres posibles colores, los eternos rojo, verde y gris
apagados que no permiten muchas más florituras y sobre todo ante
cambios de distribución direcciones, etc no admite muy bien el
repintado puesto que su superficie es tan cerrada que la pintura
dura poco tiempo y se va con suma facilidad. Una vez se ha concluido
un garaje de hormigón necesita de unos 28 días hasta que termine su
endurecimiento completo y para garantizar un adecuado
funcionamiento.
Sistemas de baldosa: Muchos de los usuarios de parking conocen
éstos tipos de acabados que hoy en día están en claro desuso no por
su mal funcionamiento sino por la lentitud de su ejecución y por los
problemas que se plantean a la hora de hacer una restitución puntual
cuando el modelo de baldosa ya no se encuentra o porque, si bien las
baldosas pueden ser de la mejor calidad el mortero con el que se han
pegado es deficiente, o las amasadas irregulares o simplemente
porque el apoyo de la baldosa no es total y se parte y quiebra por
las esquinas. De cualquier modo existen muchas baldosas de gran
calidad en el mercado, prueba de ello es que la baldosa de punta de
diamante se reconoce entre los profesionales de la especialidad como
la mejor solución posible en rampas de acceso e intermedias (siempre
que la ejecución sea buena).
Sistemas de asfalto: Es un sistema que requiere de poca
explicación si sólo se quiere comparar entre los sistemas que hay
puesto que todas nuestras calles están pavimentadas con éste
material. En ocasiones se confunde con el slurry por su color negro,
y de hecho muchas veces se recomienda proteger la capa superior con
el mencionado slurry. Es una pasta hecha a base de una emulsión
derivada del petróleo amasada con árido de distinta granulometría
que se extiende en caliente por la superficie del garaje. Tiene
cierta elasticidad y durabilidad reconocida, pero choca de nuevo con
la dificultad de limpieza y el nulo aporte de mínima imagen y baja
luminosidad. En realidad su aplicación es para lo que es, calles y
carreteras. El comportamiento a fuego no es bueno por su potencial
combustibilidad.
Sistemas de resinas: Es uno de los sistemas últimos en llegar y
que han supuesto un cambio en la filosofía de aparcamientos. Con
ellos se empezó a pensar en los aparcamientos como lugares físicos
que requerían de una mejor atención a la que hasta ahora se había
dicho. Son productos derivados de pinturas industriales basadas en
derivados del petróleo que permiten crear una nueva banda de
rodadura sobre hormigón, fundamentalmente, en espesores de hasta 2-3
mm. Dan libertad a la hora de elegir colores y tanto su limpieza
como su luminosidad son más que aceptables. Son los sistemas más
aceptados hoy en día entre aquellos aparcamientos que requieren de
una renovación. Los “peros” a éstos sistemas son su comportamiento a
fuego que no es que sean brillantes, al fin y al cabo son derivados
del petróleo, tienen la desventaja de, en aquellos aparcamientos que
en origen tienen el soporte irregular o bacheado; casi todos; no
corrigen éstas deficiencias, dejando un pavimento demasiado
irregular, que si el color es muy brillante lo manifiesta en
demasía.
Sistemas resinas-cementosos maxit: Entre las propuestas más
destacadas por su brillantez y clara mejora de lo existente están
los pavimentos autonivelantes Maxit, combinados o no, con
revestimientos epoxi. Su principal característica es la mejora
estética que da al entorno eliminando de raíz el aspecto de
oscuridad y dificultad de limpieza que tienen aquellos garajes
acabados con sistemas de slurry o asfalto. Se consigue igualmente
una gran reflexión de la luz emitida con lo que se acaba la
sensación de semioscuridad que tienen éstos entornos y se crea la
posibilidad de hacer un mantenimiento sencillo con barredora que
acaba con todos los posibles vertidos que quedan en superficie, no
dando la sensación de limpieza “inútil” que se da con otros
sistemas.
La forma de aplicación requiere de personal especializado en éste
tipo de solución y permite una velocidad de ejecución igual o
superior a otros sistemas, pudiendo incluso, como en el caso de
muchos de los aparcamientos de baldosa, su colocación sobre ella,
evitando todo el lento proceso de demolición y movimientos de
escombros. En términos generales consiste en una preparación del
soporte, sea baldosa, hormigón u otros, se coloca a continuación un
puente de unión industrial y se bombea un mortero autonivelante de
altas prestaciones mecánicas. Una vez concluido esto se puede o no,
optar por un revestimiento de colores, un sellado transparente, o
bien mantener el producto bombeado como acabado, con la seguridad de
que de las tres formas será una nueva instalación representativa y
atractiva.
