MADERAS PARA EXTERIOR
Conagua 2000
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678.59.63.88 e-mail Instaladores de Tarima de madera
para exteriores: Bambú. Ipe...Conagua 2000 S.L
TARIMA MACIZA DE MADERA DE IPE.
SIN BARNIZAR
Madera extremadamente densa,
Tarima maciza de madera de IPE presentada en largos varios, 100mm ó 120mm de ancho X 21mm de grueso.
Instalación sobre rastreles tratados contra la humedad ( que forman parte del sistema de drenaje de la instalación ).
Se presenta sin terminar, para su posterior tratamiento con lasures para exterior. Su montaje sobre los rastreles se efectua con grapas metálicas.

Los agentes degradadores de la madera instalada en exteriores pueden ser de dos
tipos, agentes vivos o bióticos y agentes no vivos o abióticos,
entre los agentes bióticos estarían organismos vivos del reino vegetal (los
hongos) o del reino animal (insectos).
Los agentes abióticos que más influyen en la degradación de la madera son los
atmosféricos como el sol y la lluvia. El sol emite rayos ultravioleta que atacan
a la lignina componente de la madera provocando con ello la pérdida de adhesión
entre las fibras y además hace que la superficie tome un color grisáceo.
La radiación solar también aporta rayos infrarrojos que calientan la zona de la
madera sobre la que inciden, este calentamiento provoca la aparición de fendas
así como la subida de resinas.

La lluvia produce un efecto parecido al de los rayos infrarrojos sobre la madera
pero por una causa inversa, la lluvia hace que haya una diferencia de humedad
entre la superficie y el interior dando lugar a tensiones que se traducen en
fendas.
Entre los agentes abióticos también debemos considerar a los compuestos químicos
así como el fuego ya que la celulosa componente de la madera contiene carbono,
haciendo de la misma un material combustible.
De acuerdo a lo expuesto y con el fin de dotar a la madera destinada a decorar o
formar parte de la construcción del exterior de nuestras casas de una protección
contra la degradación, deduciremos cuales son las características mas apropiadas
que debe de cumplir una tarima de exteriores.
1-Especies de madera con una durabilidad natural más elevadas que las destinadas
al interior así como con características de impregnabilidad adecuadas.
2-Aportación de soluciones constructivas a la hora de instalar la madera
(previsión de métodos de drenaje y aireación en la instalación).
3-Utilización de maderas que hayan sido tratadas con líquidos protectores tanto
para agentes bióticos o abióticos.
4-Tratamiento final con productos que no solo aporten una solución decorativa
sino que además ayuden a proteger a la madera contra la degradación.
Atendiendo a estas premisas la industria de la madera elabora tarimas para
exteriores a partir de maderas que por sus características naturales las hacen
más idóneas. Entre estas cabe citar especies de madera de frondosas tropicales
como son: Iroko, Elondo, Jatoba, Lapacho o Ipé, Teka, Merbau, Bubinga,
Sucupira y Cumarú.
La utilización de recubrimientos para conseguir la protección superficial de la madera destinada para instalaciones en exterior merece un capitulo aparte dado que de su calidad y adecuada aplicación depende en gran medida la vida útil de la misma.
Si tenemos en cuenta que para confeccionar la normativa europea que regirá dentro de poco tiempo en materia de recubrimientos para la protección superficial decorativa de la madera se ha realizado una clasificación en función del aspecto del producto y luego se ha hecho una selección de acuerdo a la utilización final y de las condiciones climáticas de exposición ( resultando una matriz descriptiva de sesenta términos que cubre todos los tipos de productos) nos daremos cuenta de lo ardua que puede ser decidir el tipo de recubrimiento a utilizar.
Con el fin de hacer de la elección algo mas simple y teniendo en cuenta que con la nueva norma los fabricantes ya no podrán ceñirse en recomendar uno u otro producto por sus ensayos y experiencias sino que tendrán que aportar el correspondiente ensayo.
Clasificaremos en tres tipos principales los productos destinados a la protección decorativa superficial de la madera en exteriores.
1 Barnices: Forman una película sólida y transparente. Suelen dar problemas después del primer ciclo verano-invierno ya que por su rigidez no pueden seguir los movimientos de la madera y la película se rompe y se descascarilla. No incorporan pigmentos que protejan las resinas de la acción solar degradándose antes que otros productos.
2 Pinturas: Forman una película opaca sobre la madera y pueden seguir los movimientos de la madera dependiendo de la flexibilidad de las resinas utilizadas. Los pigmentos de la pintura protegen la resina y evitan una rápida degradación, su duración es mayor que en el caso de los barnices, pero con el paso del tiempo es inevitable la rotura de la capa de pintura.
3 Lasures o Barnices de poro abierto: Son productos de recubrimiento dotados de pigmentos que no forman sobre la madera una película y son capaces de seguir los movimientos de la madera. Su duración es intermedia entre los barnices y las pinturas.
Los pigmentos que incorporan los lasures protegen a la resina de la acción solar así como de la acción del agua evitando su rápido deterioro.
Como norma general diremos que los recubrimientos para la protección superficial decorativa de la madera en exteriores necesitan de un mantenimiento periódico dependiendo de sus cualidades el mayor o menor tiempo entre mantenimientos.
La degradación del recubrimiento lleva consigo la perdida de la protección de la madera y si no se practica el mantenimiento se vera atacada por los agentes que provocaran daños irreparables en la misma