Durante la última década
hemos experimentado en España un aumento exponencial en la capacidad
productiva sin
precedentes en el sector de la construcción, aumento que
aún hoy día continúa. En la inmensa mayoría de los casos se ha
desaprovechado éste aumento para conseguir una mejora en la calidad de
la construcción, y se ha perdido la oportunidad de introducir conceptos
que a medio plazo serán de importancia tales como la construcción
sostenible, el ahorro energético, mínimo uso de materias primas, gestión
y ahorro de residuos, materiales de construcción saludables ausencia de
emisiones, etc.
A pesar de ésta tardanza, existen hoy en día en España cada vez más
profesionales en todos los campos de la construcción comprometidos a
mejorar en éstas direcciones y por supuesto los fabricantes de morteros
para la construcción. En el mundo de las soleras se empiezan a ver
nuevos tipos de soluciones para regularizar forjados en obra nueva o
renovar y reparar los existentes en el caso de rehabilitación.
BAJOS ESPESORES
Normalmente las regularizaciones de forjados las venimos haciendo con
los morteros semisecos confeccionados en obra y extendidos a mano por
plantas, con rendimientos por equipo relativamente pequeños debiendo
llevar al menos 5 cm de espesor por regla general, y que dependiendo del
equipo, las condiciones de trabajo, etc tendrá una calidad y otra, o lo
que es peor podrá sufrir variaciones de la misma.
Los morteros de plantas de hormigón permiten regularizar forjados con
morteros autonivelantes, que si bien están bastante conseguidos tienen
el problema de que si por cualquier motivo el vertido se ralentiza, las
cubas finales tienen dificultades para nivelar o se les añade agua en
exceso con el consiguiente riesgo que esto conlleva. Normalmente éste
tipo de producto necesita de unos espesores mínimos de 5 cm, si por
cualquier motivo se hace necesario regularizar en menos espesores, se
producen roturas y fisuraciones generalizadas que restan garantías a los
recubrimientos posteriores.

Frente a éste tipo de mortero, se han desarrollado otras vías a través
de morteros predosificados en sacos que se mezclan directamente en obra
y se bombean hasta los tajos desde planta baja, comenzando su tiempo de
fraguado justo cuando se colocan, cubriendo un rango más amplio de
espesores. Existen empresas promotoras constructoras que ya trabajan en
regularizaciones de forjados de 15 mm con éste tipo de productos, de tal
manera que se producen ahorros en estructura y cimentación de entidad a
considerar, mayores cuanto más en altura se construye. Solucionando el
tema de las instalaciones de cuartos húmedos por rodapiés y falsos
techos, y el aislamiento acústico por lámina de impacto bajo tarima
flotante o bien por falsos techos. Éste sistema está ampliamente
difundido en edificios hoteleros, balnearios, oficinas, etc. Pensemos
ahora en el ahorro en peso propio de un edificio en altura, llevando
espesores de soleras de 7 cm a 1,5 con la consiguiente bajada de
secciones y cuantías en estructura y cimentación, el ahorro en la
extracción en graveras, transporte hasta las obras.
En rehabilitación se da la circunstancia de que una vez hecha la
demolición de falsos techos, carpinterías, y particiones nos quedamos
con plantas diáfanas donde quedan distintos solados a distintas alturas,
marcas de tabiques, zonas de mortero, etc. Hasta ahora se ha recurrido a
la demolición de todos éstos elementos con la consiguiente demora en
plazos, generación masiva de residuos a vertedero y prolongación de
molestias al vecindario que en muchos casos trastorna el normal devenir
de las obras. Con éstos nuevos desarrollos se consigue homogeneizar y
regularizar por plantas en espesores que no serán mayores de 15mm sobre
cualquier tipo de superficie (madera, terrazo, gres con excepción de
moquetas y pavimentos plásticos) y recurrir a solados ligeros que no
sobrecarguen más las estructuras; éste caso concreto sobrecarga la
estructura unos 19 Kg/m2 aproximadamente. De ésta forma hemos
contribuido a evitar generar residuos de una forma notabilísima, hemos
conseguido adelantar los plazos de ejecución de obra y en consecuencia
un ahorro presupuestario importante.
RÁPIDO SECADO
Otro de los aspectos en los que se ha conseguido avanzar mucho es en el
secado de los materiales. Las soluciones tradicionales e incluso los
morteros de planta tienen el inconveniente de su secado o fraguado
normal; los famosos 28 días tras los que un mortero se considera que ha
terminado su fraguado. Todos sabemos que durante éste tiempo se puede
seguir trabajando en otras partidas de obra y no existe inconveniente en
transitar al día siguiente sobre un mortero normal. Pero cuando queremos
revestir ese suelo tenemos que tener mucho cuidado de que las
retracciones hayan terminado verdaderamente y de que la humedad la haya
perdido, de lo contrario existirán problemas con cualquier solado que
pongamos, incluso hasta un solado cerámico tradicional si hay mucha
humedad residual. Normalmente los profesionales conocen dicha
problemática y los morteros de forjados se colocan muy al principio,
pero ¿Qué ocurre cuando estamos trabajando en renovaciones puntuales
donde la programación es ajustadísima y se añade que el tiempo no
permite el secado?; ¿Qué ocurre cuando se tiene que reacondicionar un
local comercial en una o dos semanas?; Es en éstos casos cuando un
material AUTOSECANTE de éstas características se hace imprescindible;
existen ya en el mercado morteros que se pueden revestir a las dos horas
de su aplicación, morteros autonivelantes que requieren tan solo de 24
horas para colocar una moqueta en unas oficinas o un mortero decorativo
en una zapatería. Obras que no se han podido acometer hasta ahora, ya se
pueden ejecutar cerrando unos pocos días un comercio en funcionamiento.

RAPIDEZ DE EJECUCIÓN
Éstos nuevos desarrollos han venido, como en otros muchos casos, no como
nuevos materiales en si, sino como un nuevo sistema pensado contemplando
todos los condicionantes para su puesta en obra, de ésta manera si bien
son productos
perfectamente aplicables a mano como cualquier otro mortero, donde se
encuentra la verdadera ventaja es mediante su aplicación con maquinaria
específica que trabaja desde planta de calle y permite realizar los
acopios a pie de tajo sin necesidad de
subirlos a los diferentes forjados por tanto sin necesidad de contar con
los medios de obra más que lo imprescindible y sin condicionar a los
mismos en detrimento de otros oficios. Existen en la actualidad incluso
camiones de bombeo específicos con silo propio de material que aparcan
en las ciudades como uno más, y 
sólo la manguera se sube por el hueco de escalera o fachada hasta el
tajo, consiguiendo rendimientos de bombeo de 500m2/h en espesores de 10
mm.
VERSATILIDAD
Hoy en día éste tipo de morteros cubren un espectro muy amplio en el
mundo de la construcción desde regularización de forjados, mortero
predosificado para suelos radiantes, pastas niveladores bombeables y
autosecantes, rehabilitación de garajes o simplemente como acabado final
en viviendas y locales comerciales.

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